Tarraco Viva: un plan completo en Tarragona viajando al pasado

Recreación de la Legión romana en el Camp de Mart. Foto. Manel Antolí (RV Edipress).

Comprender la historia también nos ayuda a entender mejor el presente. Esta es la filosofía con la que cada año se impulsa en Tarragona el festival de reconstrucción histórica Tarraco Viva, que este año llega a su XXII edición. La pandemia de la COVID-19 ha obligado este año a un cambio de fechas. El festival se concentrará en una única semana, del 11 al 18 de octubre, e incluirá un total de 184 actos, todos ellos con aforo limitado y muchos con versión también en streaming a través de la web y de las redes sociales.

A pesar de todos los cambios y las limitaciones, el festival sigue siendo la excusa perfecta para acercarse a una Tarragona donde las costumbres, la política y otros aspectos de la vida de hace 2.000 años vuelven a la vida, siempre con voluntad científica y de fidelidad histórica. Se trata de un plan que puede ser aún más completo si complementas tu estancia con una propuesta gastronómica inspirada también en el pasado, y con la visita a los elementos patrimoniales que sirven de marco para Tarraco Viva.

 

Un festival con la resiliencia y las pandemias como eje

Cartel de la XXII edición de Tarraco Viva

Con el objetivo de acercar más que nunca la historia a nuestro presente, el eje temático de Tarraco Viva será la resiliencia y la solidaridad en la Antigua Roma. Se centrará especialmente en aquellas redes que permitían la supervivencia de las clases populares frente a las crisis. Y, en estas crisis, las pandemias son las que, al igual que durante este 2020, tienen un protagonismo destacado.

Este será el tema protagonista del debate inaugural (11 de octubre), pero si repasamos los casi 200 actos programados, las epidemias y las pestes de la Antigüedad también serán uno de los puntos que más se repetirán: habrá recreaciones históricas de la peste de Justiniano (11 y 17 de octubre), de las plagas de Egipto (11 y 17 de octubre) o de la forma en la que vivían las habituales epidemias la población en general, los gobernantes y los médicos de la época romana (17 de octubre).

Lucha de gladiadores en el Amfiteatro. Foto: Rafael López-Monné.

Pero no todo son enfermedades epidémicas en el festival Tarraco Viva. A pesar de las limitaciones de aforo y de las medidas de seguridad que se aplicarán estrictamente en todos y cada uno de los actos, volvemos a encontrar ejes temáticos de gran éxito, como la vida de los gladiadores, las legiones y las artes y creencias de la Antigüedad. Todo acompañado de un abanico de monólogos de personajes que se ha reforzado y de talleres, simposios y debates con una gran presencia en línea, además de varias visitas e itinerarios para ver el patrimonio y la ciudad moderna desde otra perspectiva.

La situación sanitaria actual no solo ha afectado a la temática del festival, sino también a su organización. Por ello, a pesar de que este año todos los actos serán gratuitos, será imprescindible tener una invitación previa, que se podrá conseguir a través de la web del festival.

Recreación en el Foro Local. Foto: Rafael López-Monné.

 

La cocina romana pasada por el tamiz de la gastronomía moderna

Si las limitaciones de aforo te impiden llenar toda tu escapada con actividades de Tarraco Viva, no te preocupes, porque durante los días del festival Tarragona ofrece muchas propuestas para vivir la historia desde una nueva perspectiva. Y la gastronómica es una de las ineludibles, porque ¿quién no ha sentido curiosidad por saber cuáles eran los sabores y olores de la cocina romana?

Platos inspirados en la cocina romana en Tàrraco a Taula. Foto: Abelardo Castellet

Siete restaurantes de la ciudad, agrupados dentro del colectivo Tàrraco a Taula, vuelven estos días a ofrecer menús elaborados a partir de un proceso de investigación del De re coquinaria, de Apicio —uno de los principales recetarios que se han conservado de época romana—, pasando sus propuestas por el tamiz de la cocina moderna. El resultado son las jornadas gastronómicas Tàrraco a Taula, que llegan ya a su XXIII edición y en las que, hasta el 18 de octubre, encontrarás menús especiales de 29 euros para viajar en el tiempo con el estómago.

Además, todas las comidas se acompañan con vinos que se han hecho con la mínima intervención humana, para acercarse aún más a los que se consumían en los banquetes romanos, y con una cerveza artesanal, Suburbia, especialmente elaborada por La Sitgetana para estas jornadas. Toda una combinación para disfrutar con los cinco sentidos en los siguientes restaurantes participantes: Ares Restaurant, Cócula, Merceria34, El Llagut, La Xarxa, Lola Bistró y El Cortijo. Además, estos dos últimos restaurantes también ofrecen raciones y platillos dentro de las jornadas. Puedes consultar todas las propuestas en este enlace.

Detalle del pan romano servido en las jornadas Tàrraco a Taula. Foto: Manel R. Granell

 

Una oportunidad única para descubrir una herencia patrimonio de la humanidad

Si en muchos de los actos de la semana de Tarraco Viva podemos sentirnos como si abriéramos una ventana directamente a la ciudad de hace 2.000 años, ¿qué mejor contexto que este para recorrer todo el patrimonio romano que aún se conserva? Con la ruta romana que encontrarás en la web de Tarragona Turisme podrás recorrer por tu cuenta los principales monumentos conservados de Tarraco, sin perderte ningún detalle. Te recomendamos que empieces la visita por la maqueta que encontrarás en la Antiga Audiència, que te ofrecerá una imagen muy comprensible de la transformación de la Tarragona romana en la ciudad actual.

El circo, uno de los puntos destacados de la ruta romana de Tarragona.  Foto: Manel Antolí (RV Edipress).

Y, evidentemente, no te olvides de complementar tu descubrimiento con la visita a las piezas conservadas y expuestas tanto en el Museo de Historia de Tarragona  como en el Museo Nacional Arqueológico de Tarragona, ahora temporalmente trasladado al Tinglado 4 del muelle de Costa del puerto, donde encontrarás piezas tan icónicas como la famosa muñeca de marfil.

Maqueta de la Tarraco romana en la Antiga Audiència. Foto: Manel Antolí (RV Edipress)
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